Autónomo societario
Un autónomo societario es la persona que cotiza en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) no por ejercer una actividad económica directamente a su nombre, sino por su condición de socio con control efectivo de una sociedad —habitualmente como administrador único o solidario con una participación relevante en el capital social.
Se diferencia del autónomo persona física, que ejerce su actividad directamente y factura a su propio nombre, sin intermediación societaria.
El control efectivo no depende únicamente del porcentaje exacto de participación: también se tiene en cuenta si la persona ejerce funciones de dirección y gestión de forma habitual y personal. Por eso, constituir una SL como administrador no suele implicar darse de baja del RETA, sino pasar a cotizar como autónomo societario (ver baja de autónomo al constituir una SL).
Si te planteas dar este paso, revisa antes cuándo pasar de autónomo a SL para entender el resto de implicaciones fiscales y de gestión.