Resumen rápido: La tarifa plana es una cuota reducida (un importe fijo, muy por debajo de la cuota normal) para quienes se dan de alta como autónomos por primera vez o no lo han estado en los dos años anteriores. Dura 12 meses, ampliables a 24 si tus rendimientos netos se mantienen por debajo del salario mínimo interprofesional, y se pierde si superas ese umbral antes de tiempo.
Tabla de contenidos
La tarifa plana es, probablemente, el incentivo más conocido para quien empieza como autónomo — y también uno de los que peor se entiende en su letra pequeña.
Quién tiene derecho a la tarifa plana
En términos generales, puedes solicitarla si:
- Te das de alta como autónomo por primera vez, o no has estado de alta en el RETA en los 2 años naturales anteriores a la nueva alta (3 años si ya disfrutaste de la tarifa plana en un alta previa).
- Presentas la solicitud junto con tu alta en el RETA a través de Import@ss.
Cuánto dura y cuánto ahorras
- Primeros 12 meses: cuota reducida fija, sin condición de ingresos.
- Meses 13 a 24: la reducción se mantiene únicamente si tus rendimientos netos mensuales se sitúan por debajo del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) vigente ese año. Si los superas, pasas a cotizar por el tramo que te corresponda según ingresos reales desde el mes siguiente.
El ahorro frente a la cuota mínima ordinaria es sustancial durante el primer año — es, con diferencia, el momento de menor coste de cotización de toda la vida de un autónomo, precisamente porque coincide con el periodo de mayor incertidumbre de ingresos al empezar un negocio.
Casos que hacen perder la tarifa plana antes de tiempo
- Superar el SMI en rendimientos netos mensuales durante el segundo año (a partir de ese momento, cotización por tramos ordinaria).
- Darte de baja y volver a darte de alta como autónomo dentro del periodo de carencia de 2 (o 3) años sin que corresponda una nueva tarifa plana.
- Cambiar a un régimen de cotización distinto (por ejemplo, alta como autónomo societario) que tenga sus propias reglas de bonificación.
Tarifa plana y elección de base de cotización
Un error habitual es pensar que, durante la tarifa plana, la base de cotización “no importa” porque pagas una cuota fija de todas formas. Sí importa: la base que declares durante estos meses es la que se usará como referencia si en algún momento necesitas una prestación (baja médica, cese de actividad), y también es la base sobre la que se calcula tu cotización una vez termine el periodo bonificado. Conviene elegir con la misma cabeza que si no tuvieras bonificación, no la base mínima “porque total, es lo mismo que pago”.
Conclusión
La tarifa plana es un ahorro real y sustancial durante los primeros 12 (o 24) meses de actividad, pero no es “cuota cero” ni un cheque en blanco: tiene un requisito de antigüedad previa, un límite de ingresos a partir del mes 13, y una elección de base que sigue teniendo consecuencias futuras. Usa la calculadora de cuota de autónomo para comparar tu cuota con y sin tarifa plana antes de darte de alta.
Preguntas frecuentes
¿Puedo pedir la tarifa plana si ya fui autónomo hace tres años?
Sí, el requisito habitual es no haber estado de alta como autónomo en los dos años inmediatamente anteriores a la nueva alta (tres si ya disfrutaste de la tarifa plana en esa alta anterior).
¿La tarifa plana cubre los 24 meses completos siempre?
No automáticamente: los primeros 12 meses se aplican sin condición de ingresos; para los 12 meses adicionales, tus rendimientos netos deben mantenerse por debajo del salario mínimo interprofesional anual.
¿Qué pasa si supero el SMI durante el segundo año de tarifa plana?
Pierdes la tarifa plana desde el mes siguiente a aquel en que se detecte el exceso, y pasas a cotizar por el tramo que corresponda a tus rendimientos netos reales.
Fuentes
Este contenido tiene fines informativos y no sustituye el asesoramiento de un profesional colegiado (gestoría, asesoría fiscal o abogado). Verifica siempre tu caso concreto con la fuente oficial o un profesional.